Pendiente
de cada palabra
que decía:
colgado
de la incipiente
pendiente
de mis complacientes
textos
-y al este
el mar,
y al oeste
su agreste mirar-.
Mientras hablo
la luna se me empaña
y dejo de ser
hombre lobo
-sólo un poco-
mientras dejo
de preocuparme
por nada
y empiezo
a amarlo todo.