"Ésto es mi gusto por las palabras bonitas que empiezan siendo contrarias pero terminan siendo lo mismo."

domingo, 13 de diciembre de 2015

Las letras
son amantes peligrosas,
son ardientes cunas
que cuentan mis canas
y me preguntan por qué
he dejado de mirarme
al espejo.
Yo, perplejo,
observo cómo mi silueta
se deshace en el reflejo
ya que el viejo jilguero
sigue
en el mismo sitio
y no se ha ido,
sigue
mareado por esas
curvas peligrosas
llenas de letras
solteras.
Mientras tanto,
yo sigo
sin poder
ni querer
dejar de juntar letras.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Jilguero.

Hoy, un jilguero
se ha jactado
de que ha aprendido
a volar antes que yo
cuando pasaba
por la Plaza Mayor,
por Salamanca.
Me ha dicho
que no estancarse
ni atrancarse
en la alcantarilla
de la miseria
es humano.
Pero que puede
posar sus pies
en el pavimento
cuando escucha
lo bien que rima
una risa poética
con un orgasmo.
Que a los de su especie
se la sudan los tabús.
Al partir me dijo:
"No pares de leer
ni de brillar
ni de buscar
más jilgueros como tú."

viernes, 22 de mayo de 2015

A vuestro antojo,
podéis llamarme Guillén,
o llamarme cerrojo.
Me da igual como me llaméis
siempre que me llaméis,
no habléis,
y colguéis.
Llamadme tenor,
llamadme aquellos cuyo teléfono
pueda llamar mi atención.
Llamadme, de poder, resacón
en Siberia, igual me da.
Llamadme y colgad.
Llamadme hambre voraz.
Llamadme temblor de tierra.
Llamadme a la sierra
y volved a colgar.
Volved a llamarme Guillén.
Mañana, tal vez.
Otra vez.

martes, 24 de marzo de 2015

Y volvemos a caer.

En medio de la misma ciénaga
volvemos a caer.
En el mismo error de cálculo
nos volvemos a perder. 
En nosotros mismos
nos perdemos por caer
en el mismo error
y no nos encontramos. 
¡Qué mal calculamos! ¡Oh, sí!
Que azul y amarillo
nunca dan rojo,
ni siquiera en nuestra frecuencia. 
Y volvimos a caer, sí...
En el mismo panal de rica miel
de patas nos volvimos a meter. 
Y desafinamos al fenecer. 
Como una armónica
mal armonizada.