"Ésto es mi gusto por las palabras bonitas que empiezan siendo contrarias pero terminan siendo lo mismo."

viernes, 29 de junio de 2012

Poesía roma.


Lo más hilarante es que, después de un largo trecho
pasando por algo imposible más estrecho
y escalando por una trepidante cuesta
sin ni siquiera pararse a ver si está,
todo esfuerzo resulta maltrecho
ante el evidente hecho
de que esta cuesta es
tan difícil de subir como una vida
que carece de todo lo que contiene el pecho,
como una montaña zigzagueante en su base
y constantemente trepidante
en su parte más alta, en la que un helecho
resiste el temporal penetrante,
el embiste que pase todas esas agonías
como una herida que sangra insaciable ante un puesta de sol.

Portando las palabras bonitas
todo el camino hasta el final.

domingo, 3 de junio de 2012

Sin título.


Verborreas y carreras por el barro. 
Removidas de tierras y el Sol a punto de cerrarse. 
Carcomidas rejas externas y libertad sin precedentes. 
Por no saber cómo huir.

Sentir el segundo de saltar
y sentarse a esperar
u hospedarlo dentro de ti.
Por saber sentirse y sentarse con seguridad.

Tentar a la suerte por tenebrosa
tormenta atemporal del desierto.
Tanto como tinta tiene una losa
o sal tiene el mar muerto.

Manejar malamente una memoria material. 
Meterte miedo a propósito. 
Todo por una tierra yerma. 
A la que encuentro su esplendor por todo.
Por cómo es.

Contrarios.


Sé mi absurdo con sentido. 
Sé mi consentido absurdo.
 
Sé mi azul casi negro
sobre un negro casi azul.

Sé mi consecuencia de no hacer nada
haciendo algo que no tiene consecuencia.

Sé mi estrella sin brillo 
celosa de una deslumbrante luciérnaga.

Sé mi cálido aire frío
en continua batalla con una gélida ráfaga caliente.

Sé mi bajada ascendente
en medio de una ascensión al infierno.

Sé todo en el vacío.
No seas nada en la totalidad.
Sé todo lo que quieras y más. 
Por encima de todo, no seas lo mismo. 

Un paseo digno de recordar.


Ya estaba finalizado. 
Ya ha finalizado el reinado terrible del tirano permitido. 
¿Ya había terminado? ¿Seguro?
Encima de la mesa se encuentra la carta, quizás de amor. 
Probablemente de despedida. 
Que había sido escrita nada más ni nada menos que por ÉL. 
A todas luces había sido un paseo digno de recordar. 
¿Qué pensaría ella? 
La verdad es que él no lo sabía, dado que el paseo había sido en solitario.
Aunque es verdad que ese estado de ignorancia placentera le divertía. 
Con la plácida droga de la creencia en la compañía como única
y redundante compañía. 
Aún así, y con todo. 
Había sido un paseo digno de recordar. 
Nadie digno de ser recordado se queda en lo malo. 
Ni en el hecho de que no haya pasado nada. 
Joder, no hay insultos suficientes para esto. 
La vida es una y única, no me jodas, niño. 
No te vas a quedar ahí, tirado, en el sillón de los sentimientos. 
Sin moverte, viendo la tele. 
NO
Recuerda que cada emoción muere cuando se esconde. 
Estás vivo cuando sientes. 
Sientes cuando estás vivo, no en otro estadio distinto, aunque sea todo lo paralelo que queráis.
En fin, sí, había sido un paseo digno de recordar. 
Antes de irme, voy a dejar a quién lea esto con una reflexión. 
¿No haces algo, no te lanzas a lo desconocido, por miedo de no llegar a ninguna parte?
¿No es disfrutar de lo desconocido suficiente estímulo para comenzarlo?
Había sido un paseo digno de recordar. 
Gracias.  

Versos en prosa.


En un universo perdido me hallo,
observando la belleza de lo cercano
e inalcanzable a la par que coetáneo de un servidor.
No puedo sino sonreír ante un ¿desafío? que
se hace evidente ante la falta de pruebas
de una sentida claridad.
Doy media vuelta.
De repente, me desmayo ante tal vista
de belleza desmedida en una medida
para algunos pequeña.
Y es que sí, es cierto.
Vale, lo admito, me encanta sentirlo, no insistáis.
Soy un humano normal y poco corriente
lleno de hogueras de sentimientos flagrantes desde hace tiempo. 
Escribir con el cerebro vacío y al ¿refugio? de esto es tranquilizante.

I love her.