Al ritmo de la poesía urbana que descansa por las noches
y del poeta urbano que vaga entre los coches
de la gran ciudad
Soportando los embistes y cañonazos de las diatribas
del corazón que va a la deriva
Ese ciego te dice que la gente debe centrarse en lo bueno.
Ese ciego te dice que la gente debe centrarse en lo bueno.
Que se debe recorrer un camino prometiendo con la boca
y luego
el pedazo final se debe dejar a la poca
ambigüedad de los actos propios
posiblemente sin ningún techo sentimental.
La verdad es que no sabe cómo ha ocurrido o quién ha hecho
el hecho de dejarle la marca de su maldición en el pecho.
Observa, observa, niño descarriado
cómo te miran los ojos del mundo.
Observa cómo hay una desproporcionada maleza
y cómo se les pide demasiada entereza
a los niños y a los vagabundos
Porque los poemas sin el poeta no son nada
y el poeta sin los poemas es menos.
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