Obviamente, no son demasiados.
Siendo esta la quinta
vez que me lo digo a mí mismo.
Las rimas son rimas con una pareja
y no con el perturbado que deja
de utilizar este bien,
preciado recurso al dirigirse a esta audiencia
que le insta a escribir en su sien
en estados alterados de conciencia.
De hecho, son demasiado pocos
si no escriben en el papel de plata
como cuando nadie me ata.
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