Decirle a la cara a la realidad lo que no es.
Que te conteste lo mismo y decirle que no ves
lo que ve ella en ti y que no les
complaces por no separarte de ella de
una vez por todas ni por un traspiés.
Tener un affair agarrado de su mano
menos cuando la gente mire.
Entonces, ya no.
Sin embargo, dejo que la realidad se estire
hasta cubrir las nuestras como un guante.
Que todo y nada sea como antes.
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